PROPÓSITO DE VIDA
- Claudia Zevallos
- 2 ene 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 ene 2023
Desde inicios del 2019, atravieso la famosa "crisis existencial". Muchas preguntas comenzaron a saltar en mi cabeza, tales como: ¿Qué voy a hacer con mi vida?, ¿Dónde voy a trabajar?, ¿De qué voy a vivir?, ¿Para qué estoy aquí?, etc. Sumamos el hecho de que al año de todo esto, estaba encerrada en mi casa por la crisis sanitaria al que llamamos COVID 19. Aquí le di la bienvenida a los ataques de pánico, insomnios, ganas de dormir por las mañanas y ganas de comer por las noches.

Esta crisis me llevó, como a muchos, a buscar ayuda. Y así llegué al coaching. Necesitaba respuestas y con eso de que las respuestas están en tu interior, pues nada perdía con intentar. Vale decir que lo intenté por mi misma, leyendo algunos libros de autoayuda, pero mi interior solo me decía que coma y duerma. No respondía preguntas. Estaba en total oscuridad.
Al principio de las sesiones no veía ni un poquito de luz. Hacerte preguntas y tratar de responderte es bastante abrumador.
Todos queremos obtener resultados a la primera, pero el universo te cachetea y te dice: UN PASO A LA VEZ.
Trabajé muy duro para lograr hallarme de nuevo. Me armé de valor para desenterrar mis heridas y creencias. Y al cabo de 3 o 4 meses de trabajo, la dinámica diaria del encierro había cambiado. Despertaba temprano, hacía deporte en casa, comía sano, apagué la televisión y corté con todas las personas que no me hacían sentir bien o mejor dicho que no sumaban a este cambio. También me di cuenta que no iba a encontrar las respuestas a mis preguntas iniciales, pero SÍ iba a descubrir quién era yo. ¡Quien soy yo!.
En ese proceso reconocí que no tenía claro cual era mi propósito de vida o misión de vida. ¿Has escuchado alguna vez sobre PROPÓSITO DE VIDA o MISIÓN DE VIDA?, pues yo no lo había escuchado hasta ese momento. Al no tenerlo claro, pensaba que no tenía ninguna gracia dentro de mi. Que no era lo suficientemente buena para la carrera que elegí y que no tendría el éxito que veía en otras personas.
Si tu te sientes así, no desesperes, solo necesitas herramientas de apoyo para descubrirlo. Si deseas empezar por ti mismo, solo basta con preguntarle a San GOOGLE y tendrás la respuesta.
Una herramienta que uso cada cierto tiempo es IKIGAI. Filosofía japonesa que nos permite encontrar la razón principal de nuestra existencia. El verdadero motivo para levantarnos cada día. Lo explicaré más a detalle en una siguiente publicación.
Yo descubrí que lo mío es ORDENAR. ¡Sí!, me encanta organizar espacios, mantenerlos limpios y sobre todo que nada se vea amontonado. El tema es el siguiente: una vez que descubres tu propósito de vida, tienes que armar el plan que te llevará a vivir de lo que amas. Y esa es la parte difícil. O por lo menos para mí lo fue y sigue siendo.
Desde niña me ha encantado ordenar. Ordenaba mis juguetes, cassettes de películas, los juguetes de mi hermano menor, etc. Organizaba mi cuarto cada dos meses, cambiando la posición de la cama y los veladores. Guardaba lo que me gustaba y lo que ya no, lo sacaba de mi cuarto.
Bajo todos estos recuerdos y la forma en la que había desarrollado mis habilidades en el tiempo, comienza mi punto de partida. Comencé a conocer todo el mundo de la organización gracias a mi querida coach, quien me llevó a conocer a Marie Kondo, en Netflix. Descubrí que existen organizadores profesionales y que existen organizaciones que se dedican a ello. Después de mucho trabajo de investigación y de aplicar lo que había aprendido en la universidad y en mi vida profesional, llega EN BUSCA DEL ORDEN. Empecé con fotografías del antes y después de espacios que estaban desorganizados a organizados, luego videos en YouTube (los cuales me tomaron mucho tiempo en editar) y así lo fui desarrollando. Sin embargo, tuve mi punto de STOP. Todo lo que hacía no daba dinero y de alguna manera tenía que seguir pagando mis cosas. Así que decidí parar y darle un nuevo enfoque a este proyecto.
En ese interín el universo me abre una puerta que solo había visto en sueños: Vivir en otro país. Es así que tomo esta oportunidad, dejando todo en mi país de origen para volver a iniciar.
Empezar de CERO es la experiencia más gratificante pero a la vez más dolorosa que uno puede vivir. Es donde te desprendes de todo lo que conoces y tenías antes para llegar a un lugar donde nadie te conoce y tampoco quieren conocerte. Es donde luchas para que te conozcan y buscas la manera de brillar como todos los demás.
Después de casi dos años fuera de mi país, aún me encuentro en el proceso de adaptación. Lo bueno es que cada día es mejor. Este lugar es mi hogar y el idioma es cada día un obstáculo menos. Hoy me siento mucho más adaptada a este lugar y es aquí donde se me ha prendido la chispa por escribir y porqué no hacerlo del proyecto que me cambió la vida. Todos andamos buscando siempre "algo" . En mi caso, siempre ando buscando una nueva forma de ordenar, de mejorar, de crecer, de aprender y de vivir sin molestar a los demás.
La idea es no rendirse, ¿verdad? Pues aquí estoy de nuevo.
Gracias por leerme hasta aquí.
Que tengas un hermoso día.
¡A seguir trabajando!



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